
Después de unos cuantos años pensando, primero donde me lo hacia y luego que me hacia, por fin el sábado 20 me hice mi primer tatuaje.
Iba con un poco de miedo. La gente te cuenta de todo: que si hace daño, que si no es nada, que si aquí duele más que allá… Pues al final no fue tanto. Cuando llevas un rato ya te da igual porque tienes la zona dolorida. Y bueno, solo fue una hora y cuarto.
Después, me lo taparon con film transparente (el que usamos en la cocina para envolver alimentos) y para que se aguante, cinta de carrocero, jaja. Que cutre.
