Cuando decimos que alguien “esta en Babia” es porque esa persona está como ausente o ajeno a lo que sucede en torno a uno mismo.
Bueno, pues para que sepais, Babia existe. Es una apartada comarca de la provincia de León, en España, poco fértil y bastante alejada de las zonas pobladas.
No está muy claro el origen de la expresión pero el fondo es el mismo. Buscando con google he encontrado esto:
Los reyes de León gustaban, como gente fina que eran, de pasar largas temporadas de verano en Babia cuando todavía los duques de Luna no habían fijado allí su puesto de mando para expoliar al país.
Babia era una región placentera, bien abastada, bien comunicada, guardada por gente pacífica e hidalga y leal al Rey.
He encontrado tres posibles motivos:
- A veces, los fieles súbditos leoneses echaban de menos a su monarca, ausente, mientras los intrigantes repetían: “El rey está en Babia”. Y con esto daban a entender que Su Alteza no quería saber nada de nada.



Por Sant Jordi, la tradición dice que se tiene que regalar una rosa y un libro, pero el Sant Jordi histórico poco tiene que ver con esta liturgia. Se sabe que era un militar romano que fue martirizado por los mismos romanos hacia el siglo IV por no abjurar de su fe cristiana. La leyenda más popular en Cataluña sobre Sant Jordi explica que en Montblanc (Conca de Barberà) había un dragón terrible. Para apaciguarlo, se elegía por sorteo a una persona que era ofrecida en sacrificio al monstruo. Un día, la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto en manos de la fiera de no haber sido por la aparición de un caballero que se enfrentó con el dragón y lo mató.