¿Quién no ha tenido algún coche-sacapuntas? ¿o un avión-sacapuntas? ¿o cualquier objeto-sacapuntas?
En Valencia allá por la década de los 70, la empresa PLAY-ME empezó a hacer unas figuritas en metal inyectado de color cobrizo las cuales tenían mucho éxito para coleccionistas y para adornar repisas.
Pero había un problema: eran consideradas artículos de lujo y salían caras.
Así que decidieron añadirle un sacapuntas. Y algo tan sencillo como eso, hizo abaratar el producto puesto que pasaron a ser herramientas y dejaron de pagar el impuesto de lujo.
Visto el éxito, otra empresa de Valencia que también hacia miniaturas, puso sacapuntas en sus modelos.
Con el tiempo, en Hong-Kong y en China se copiaron casi todos los modelos españoles y se fabricaron otros de nuevos, con menos calidad en principio aunque fueron mejorando con el tiempo.
Al día de hoy se conocen más de 500 modelos diferentes.
Martes 14 de noviembre de 2006 a las 11:12
[...] Bueno, esto es solo un ejemplo: se puede coleccionar prácticamente de todo: están las “típicas” (a parte de las ya comentadas) de sellos, monedas, botellas de cerveza… hasta cualquier cosa: soldaditos de plomo, coches de scalestric, figuritas de loros, sacapuntas… lo dicho, cualquier cosa es válida. [...]
Jueves 31 de mayo de 2007 a las 11:01
Tengo dos lamparitas de estas que acabaron siendo sacapuntas por casualidad.
A partir de ahora me las miraré de otra manera.