¿Quién no ha tenido algún coche-sacapuntas? ¿o un avión-sacapuntas? ¿o cualquier objeto-sacapuntas?
En Valencia allá por la década de los 70, la empresa PLAY-ME empezó a hacer unas figuritas en metal inyectado de color cobrizo las cuales tenían mucho éxito para coleccionistas y para adornar repisas.
Pero había un problema: eran consideradas artículos de lujo y salían caras.
Así que decidieron añadirle un sacapuntas. Y algo tan sencillo como eso, hizo abaratar el producto puesto que pasaron a ser herramientas y dejaron de pagar el impuesto de lujo.
Visto el éxito, otra empresa de Valencia que también hacia miniaturas, puso sacapuntas en sus modelos.
Con el tiempo, en Hong-Kong y en China se copiaron casi todos los modelos españoles y se fabricaron otros de nuevos, con menos calidad en principio aunque fueron mejorando con el tiempo.
Al día de hoy se conocen más de 500 modelos diferentes.

[...] Bueno, esto es solo un ejemplo: se puede coleccionar prácticamente de todo: están las “típicas” (a parte de las ya comentadas) de sellos, monedas, botellas de cerveza… hasta cualquier cosa: soldaditos de plomo, coches de scalestric, figuritas de loros, sacapuntas… lo dicho, cualquier cosa es válida. [...]
Tengo dos lamparitas de estas que acabaron siendo sacapuntas por casualidad.
A partir de ahora me las miraré de otra manera.